Brut

Cuvée emblemática, nuestro champagne Brut está principalmente elaborado con base en Chardonnay, ofreciendo un equilibrio notable tanto en nariz como en boca, combinando finura y potencia. La degustación revela generosas notas frutales y tostadas, proporcionando una sensación única e intensa.

– Vendimia a mano.

– Champagne de ensamblaje por excelencia.
Combina la delicadeza del Chardonnay (65%) con la textura intensa del Pinot Noir (35%), procedentes de las tierras de Champagne.

– Dosificación: brut (8g/L) para preservar el carácter y la pureza del vino.

Notas de cata

VISTA

Un espléndido color dorado, intenso y luminoso.

OLFATO

La nariz es rica y perfumada, revelando irresistibles y frescas notas cítricas, como limón, clementina y mandarina. Se desarrollan matices de frutos secos: avellana, pasta de almendra, así como toques de frutas amarillas. La nariz concluye con un toque tostado.

GUSTO

En boca se despliega un sabor fresco, equilibrado y redondo, acompañado de elegantes notas de pulpa de manzana, frutas rojas y exóticas. Las burbujas finas y abundantes avivan la degustación, dejando espacio para sabores golosos de albaricoque y melocotón.

Maridaje

La cuvée Brut es apreciable desde el aperitivo hasta el postre. Combina perfectamente con rodajas de salmón, ceviche de lubina o vieiras. Este champagne también realza aves de corral y carnes blancas. Finalmente, para un toque dulce, acompaña delicadamente postres con crema pastelera, como el Milhojas, el choux praliné y postres frutales como la tarta de manzana.

Premios

– Gilbert @ Gaillard: Medalla de Oro desde 2013.

– Gault & Millau, Guide des Champagnes: Premiado desde 2017.

– The Wine Merchant TOP 100: Muy Recomendado desde 2021.

Nuestros consejos de degustación

Para preservar la calidad de su champagne, se recomienda almacenar las botellas en posición horizontal, preferiblemente en una bodega o una habitación oscura, a una temperatura constante entre 10 y 15 °C. Antes de la degustación, se aconseja colocar las botellas en el refrigerador durante varias horas. El champagne debe servirse frío, con una temperatura de degustación ideal de 8 grados. Esta temperatura permite que los aromas naturales del vino se liberen y se expresen plenamente, sin ser bruscos.