Brut Nature

Elaborada con el mismo ensamblaje que nuestra cuvée Brut, la cuvée Brut Nature se distingue por la ausencia de dosaje. Fruto de nuestro savoir-faire, encarna a la perfección el estilo de nuestros Champagnes. Destaca por su frescura, pureza y expresión única. Durante la degustación, delicados y golosos sabores afrutados se revelan tanto en nariz como en boca.

– Vendimia a mano.
– Champagne de ensamblaje.
Combina la delicadeza del Chardonnay (65%) con la textura intensa del Pinot Noir (35%), procedentes de las tierras de Champagne.
– Dosaje: brut nature (0g/L).

Notas de cata

COLOR

Dorado y cristalino.

NARIZ

Delicadas notas florales y afrutadas tal como notas de jasmin, notas frescas, citrícos de limón, pomelo. Se destacan matices frescos y refinados de cítricos finamente cortados: limón, pomelo.

GUSTO

La expresión es franca y generosa. Se destacan aromas afrutados y generosos. En final, se desarollan notas de especias. Las suaves y finas burbujas realzan la cata, ofreciendo una boca pura con mucha frescura.

Maridaje

Dotada de una gran pureza, la cuvée Brut Nature realza los platos de inspiración marinera y las especialidades de la cocina japonesa.

APERITIVOS
Ostras, rillettes de pescado.

ENTRANTES
Sardinas, bandeja de mariscos.

PLATOS PRINCIPALES

Pescados, moluscos y crustáceos, sushi, sashimi o makizushi, raviolis de espárragos verdes.

QUESOS

Beaufort, morbier.

POSTRES

Carpaccio de cítricos, tarta de limón.

Premios

Gilbert & Gaillard: Medalla de Oro desde 2016.
Gilbert & Gaillard: Doble Medalla de Oro desde 2024.
Gault & Millau, Guide des Champagnes: Muy Recomendado desde 2017.

«Una cuvée encantadora»

«Bonito color dorado, limpio y brillante. Nariz de frutos rojos maduros, intensa, con notas de galleta. La boca muestra una agradable pureza, frescura y aromas definidos y persistentes. Una cuvée encantadora que realzará el aperitivo.»,
Gilbert & Gaillard

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Nuestros consejos de degustación

Para preservar la calidad de su champagne, se recomienda almacenar las botellas en posición horizontal, preferiblemente en una bodega o una habitación oscura, a una temperatura constante entre 10 y 15 °C. Antes de la degustación, se aconseja colocar las botellas en el refrigerador durante varias horas. El champagne debe servirse frío, con una temperatura de degustación ideal de 8 grados. Esta temperatura permite que los aromas naturales del vino se liberen y se expresen plenamente, sin ser bruscos.